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STANLEY CLARKE “THE BASS” EN HOMENAJE A “BATERIA Y CONTRABAJO”
A modo de preámbulo del programa estelar de Julio, el Festival Internacional de Jazz de Getxo, en su edición del año 2007, ha invitado al bajista Stanley Clarke para el homenaje anual en memoria de Pío Lindegaard.
Este vasco de ascendencia danesa fue un gran impulsor de dicho Festival y además, al llegar su hora final, legó una fantástica colección de jazz al municipio. Por si fuera poco lo anterior, Lindegaard tuvo el mérito de mantener durante 48 años en antena de radio su programa de radio “Batería y Contrabajo”. Un récord de divulgación del jazz, incluso cuando esta música atravesaba el desierto de la incomprensión por parte de las mayorías. Gracias a la persistente labor de los adeptos como Lindegaard, hoy es el día en que el jazz está por todas partes.
Stanley Clarke (1951, Filadelfia) es un músico cuyas notas suenan a leyenda en el mundo del jazz contemporáneo. Su amplia trayectoria y la calidad de su sonido lo avalan. También su inquietud experimental, que abarca un abierto abanico de músicas y colaboraciones, desde muy joven, con míticos nombres del jazz. Desde Pharoah Sanders hasta Art Blakey pasando por Gil Evans, Horace Silver, Stan Getz o Dexter Gordon. Hasta derivar al “Return to Forever” de Chick Corea y, finalmente, a ser líder de sus propias bandas. Su bajo ha sido portavoz de la fusión del jazz con rock y otros estilos de música alejados del swing, soul, funk o blues.
Allí al lado del auditorio Andres Isasi en Las Arenas sobresale la estructura férrea del famoso puente colgante, que sobrevuela la ría del Nervión con la “elegancia” cantada por los otxotes. Era a las ocho de la tarde la hora del concierto. El público abarrotaba la sala de butacas y los palcos. Lo componían una mezcla muy variada en edades y perfiles, desde niños hasta un amplio espectro de segundas y terceras edades. La expectación era grande y el calor hacía sudar la gota gorda, pero peccata minuta. Nadie se quejaba. Se palpaba más en el aire la ansiedad por disfrutar de la velada de jazz prometida en el programa.
Por detrás de las palabras protocolarias de una presentadora, vestida de rosa raso, van surgiendo en el escenario unas figuras jóvenes que se sientan en sus respectivos instrumentos. Son el ucraniano Ruslan Sirota (piano) y los afroamericanos Phil Davis (teclados) y Ronald Bruner (batería). A continuación aparece, entre aplausos de reconocimiento, la alta estatura de Stanley; enfundado en un traje vaquero levis, minúsculos anteojos de cristal ahumado y un bajo eléctrico en bandolera. Su sonrisa irá apareciendo más tarde. Será cuando vaya ascendiendo el clímax del concierto y los aplausos del público arrecien, mezclados con ovaciones.
Getxo es una de las estaciones de su actual gira mundial. Hacía mucho tiempo que el compositor e intérprete de “School Days” no sacaba nuevo disco, y ahora la novedad es “Night School”. La docencia, preparar nuevos músicos para los escenarios del jazz, es una de las facetas importantes que absorben a Stanley Clarke. Y la siembra esta recogiendo sus frutos, en forma de instrumentistas solventes.
El grupo está centrado y se dispone a tocar bajo las órdenes del líder. Dadas las características del escenario, no actuaron en esta ocasión el resto de su banda actual: el violinista danés Mads Stolling, y el bajista chileno Christian Gálvez.
Arranca el recital con plena potencia eléctrica en el primer tema. Retumba la tapa de los sesos. Algunos espectadores menos avisados de lo que venían a ver abandonan apresuradamente sus asientos de primera fila, pero la mayoría permanecen siguiendo el ritmo, envueltos en los enérgicos o delicados fraseos del bajo y contrabajo de Stanley Clarke. El recital fue una variedad de energía eléctrica y suavidad melódica con los dedos en el mástil del contrabajo. Entre el contundente funky especialidad de la casa y la melodía en recuerdo de John Coltrane.
Aparte del natural protagonismo de Clarke, toda la velada destacó la fiereza de los golpes y solos a la batería del joven y energético Ronald Bruner. Bajo y batería llenaron el auditorio de iones positivos. El diálogo de bajo y batería desencadenados fue el más lógico homenaje a Pío Lindegaard, el conductor del programa de jazz “Batería y Contrabajo”.
PROGRAMA DEL XXXI FESTIVAL
A celebrarse entre los dias 4 y 8 de Julio, los conciertos principales del Festival Internacional de Jazz de Getxo ( www.getxo.net) cuenta con figuras de la talla del bajista Charlie Haden con su grupo Quartet West, el Lee Konitz Nonet, Paolo Fresu & Uri Caine y el pianista cubano Chucho Valdés al mando de un quinteto.
Al mismo tiempo, en el escenario de la plaza Biotz Alai se desarrollará otra edición más del tradicional Concurso de grupos aficionados. Y aparte, pero simultáneamente, la sección “Tercer Milenio” dará a conocer otros formaciones musicales en la plaza de Getxo Antzokia.
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