Electroduende

| OPINION | Bosco Palacios

boscopalro@hotmail.com

ARTICULOS

Con nombre propio
-1-05-20
Querida Teresa
-0-05-20
David vs. Goliat (Wayne Jamison)
-0-05-20
El artículo del verano
-0-05-20
Juegos Reunidos
-0-05-20
David vs. Goliat (Naim Thomas)
-0-05-20
DAVID vs GOLIAT (Yurena)
-0-05-20
DAVID vs GOLIAT (MEY y SAVALLI)
-0-05-20
BUENAFUENTE: deberes en vacaciones
-0-05-20
¡ESTAS FUERA!
-0-05-20
NO al diálogo
-0-05-20
Mis adorables vecinos
-0-05-20
Buenas noches, hasta mañana, los lunnis con los lunnis nos vamos a la (piiiiiiiiiiii…)
-0-05-20
El electro test: Juan Carlos Ortega
-0-05-20
Así habló Electroduende (sobre la piratería)
-0-05-20

 

Buenas noches, hasta mañana, los lunnis con los lunnis nos vamos a la (piiiiiiiiiiii…)

Hace un año se casaban Juanma y David. Bufff… con lo que me divertían a mí las nominaciones y me tuve que tragar ese rollo de bodorrio. No entendí nada, pero ni falta que me hacía. Yo soy adicto a los Lunnis y al club Megatrix. Me gustan Natalia y Enric Escudé. Están muy buenos y son divertidos. Por las tardes la tele me aburre. Todo son gritos, insultos, aburridos reportajes sobre infidelidades y venganzas. Lo llaman corazón. ¿Dónde están Irasema y Miliki? ¿El ‘Vip guay’ o ‘La merienda’? Aburridísimo lo que nos tenemos que tragar y encima con pitidos de sobremesa de por medio. Ellos dicen que es basura pero me dejan verlo. JA- JA… Se creen que no sé que mientras la tele me entretiene, se libran de prestarme la atención que merezco. ¡Inútiles! En fin, ahora resulta que empiezan a discutir sobre lo que el otro día vi por la mañana. Una boda gay entre “Los Lunnis”. Pues vaya, a mí ni me va ni me viene. Me divierten sus formas y sus colores y también que se casen si les da la gana. ¡¡¡Luna luneraaaaaaaaaa!!! Es como cuando veía a muñecos negros en los teleñecos. Ahí también podrían haberse quejado. Hace años el racismo estaba a la orden del día. Eso de que alguien de color conviviese con muñecos blancos debía resultar algo curioso. ¡Caspita! Para acabar con la homofobia habrá que acabar con los homófobos, no con los homosexuales. Vamos, digo yo. Que todavía lo de “mariquita” se usa en el cole como un insulto. Es como hacen otros niños cuando dicen “mira ese negro que mal huele” o “ahí llega un gitanazo”. Buaggg… ¡Lo que tendrán que oír en casa esos chavales! Qué espanto de adultos y educadores. Los fulminaba a todos a petardazos en una reunión de la A.P.A. ¡Fium, fium!!! Ellos me han comprado la consola que me da puntos por matar a gente, así que ¡que no se quejen si les pego un tiro y les reviento los sesos! ¡Pum! Muerto. ¡¡¡5 BONUS TRACK!!! JAJAJAJAJA.

En el cole no puedes ser muy sensible, porque los padres te educan a ser duro y fuerte para que no se rían de ti los otros niños. ¡¡¡Serán tontos!!! A mi me gustan Los Lunnis. Que rollo de mayores. Siempre preocupándose por mí, cuando tan a gusto estoy al margen de sus paridas y trifulcas sin sentido.

Todo el problema surge porque se han casado unos muñecos. Bueno, yo llevo siendo un niño toda mi vida, y un vago, y un caradura, y un sin vergüenza, y un geta, y dejo que decidan por mí, y mientras lo hacen pues me parto la caja- ja- ja. Tengo muchos recuerdos de mi anterior infancia (cada año se renueva automáticamente). Menos mal que los dibujos de ahora se mueven y hablan. No quisiera imaginarme a los antiguos recortes de ‘Barro Sésamo’ al estilo Ana Botella: O como una pera y una manzana contraen matrimonio bajo la atenta mirada del conde Drácula que cuenta hasta 12 frutas en el cesto. “ Un, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doooooCÉ!”

Antes a los niños la censura infantil/contemporánea nos obligaba a imaginar que pasaría con Epi y Blas cuando las luces de su cuarto se apagaban. Siempre me intrigó, sobretodo, quien iría a la cama de quién. Enseguida sospeché que Blas era el pasivo, y que lo que de verdad le gustaba a Epi eran las macro fiestas con el resto de muñecos. No sé, siempre intuí a Epi como el más activo, imaginativo y lanzado. También me resultaba sospechoso que el conde Drácula viviese sólo en un castillo tan grande. Mi imaginación descubrió a Peggy, con esos escotes que se traía, haciéndole visitas nocturnas. Lo de la cerdita, por sus pintas y maneras, estaba más que claro: Regentaba “una casa de muñecas”. La rana Gustavo, muerta de celos, y reprimida, siempre dando parte de lo que acontecía en las orgías Henderson, pero nunca participando de ellas. Lo veía demasiado profesional. Aunque también con ella pasaba algo más que curioso: Tenía nombre de sapo y sin embargo se hacía llamar rana. Y encima era la más dicharachera del barrio. Ummm aquello pronto empezó a gestar en mi cabeza una nueva situación: Gus, era la reina del Muppet Cabaret y de las fiestas Trans.

Lo que más me marcó, sin duda, fue el afán exhibicionista de Espinete. Se paseaba por el barrio en pelota picada y sólo se vestía para dormir. También es casi seguro lo de su antecesora la gallina: Caponata era lesbiana -¡Con esa voz de Emma Cohen!- y Perejil hermafrodita, esto del caracol fue lo único que me corroboraron en la escuela.

Definitivamente, dos lunnis macho no han de casarse. Ni tampoco la hermana de Marche en los ‘Simpsons’ puede casarse con otra mujer. Ni siquiera el Espantatiburones puede ser rematadamente sensible. Esto molesta mucho a los mayores y a su mente adulterada. Los adultos también intentan jugar, con sus normas, en los debates parlamentarios, en las asociaciones de telespectadores, en los grupos de defensa y apoyo al menor… En todos esos juegos tristes y estúpidos que les sirven para rellenar su aburrido tiempo y para alimentar sus pervertidas vidas. Los niños siempre estamos por encima de dimes y diretes. Al margen de normas y leyes. Usaremos nuestra imaginación y gracias a ella seremos inocentemente libres. El juego, sin fronteras, nunca da lugar a la guerra. ¡Luna, luneraaaaaaaaaa! Otra cosa son los pitidos en los programas de tarde, los odios y envidias entre políticos y periodistas, las miserables vidas de los invitados a talk-shows y las exclusivas que venden esos personajes sin luz en su mirada. Pero los niños no os decimos nada cuando veis esta basura. Sabemos que no sois de los nuestros y os dejamos jugar con nosotros en las fiestas, esos dos o tres días al año en los que os permitís ser payasos.

Inicio "otra Realidad" |
2/10/04 -